Lionel Messi marcó un triplete para que la Selección Argentina supere 3-0 a Argelia. La Pulga abrió el marcador con un zurdazo a los 17 minutos desde afuera del área en el duelo por la primera fecha del Grupo J, que el arquero Luca Zidane alcanzó a rozar, pero la pelota se le coló entre las manos. En el complemento alcanzó los 16 gritos en la Copa del Mundo y su primer hattrick en esta competición.
Justo en su encuentro número 200 con la camiseta celeste y blanca, que lo convirtió en el futbolista con más presencias en el seleccionado, el crack rosarino volvió a anotar. El primero llegó luego de recibir un pase desde atrás de la mitad de cancha de Rodrigo De Paul, controlar y girar para poner en ventaja a Argentina después de que le anularan uno en el inicio.
En el complemento, a los 15 aprovechó un rebote que dio Zidane tras un remate del volante Alexis Mac Allister y empujó la pelota contra el palo izquierdo del arquero, que no pudo evitar el segundo. A los 76 puso el tercero con un zurdazo inatajable.
Con estas anotaciones, el formado en Newell’s y Barcelona suma 16 goles en este torneo (superó a Kylian Mbappé, Gerd Müller y Ronaldo), e igualó a Miroslav Klose como máximo artillero en la historia de los Mundiales.
Al mismo tiempo, se convirtió en el futbolista más veterano en anotar un triplete en un encuentro mundialista. Ese hito lo tenía Cristiano Ronaldo, quien lo había alcanzado en un Portugal-España de Rusia 2018, con 33 años y 130 días.

Pero esos no son los únicos registros que conquistó Messi porque también igualó a CR7 como únicos futbolistas en marcar en cinco ediciones diferentes de esta competición, con el argentino que lo consiguió en 2006, 2014, 2018, 2022 y 2026. La única excepción fue 2010.
Al mismo tiempo, con 38 años y 357 días, a punto de cumplir 39 el próximo 24 de junio, el Diez alcanzó el tercer lugar de goleadores más veteranos de toda la historia, por detrás del camerunés Roger Milla (42 años y 39 días en 1994) y el portugués Pepe (39 años y 283 días en 2022).
Durante el festejo del primer tanto, las cámaras de la transmisión captaron al capitán argentino visiblemente emocionado y con lágrimas en los ojos en lo que, probablemente, será su último primer partido en un Mundial.

